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Productos de calidad

En Silicmag creemos en la calidad de nuestros productos y es por eso que hemos decidido utilizar los mejores ingredientes y materiales, como por ejemplo, el agua de manantial extraída a más de 400 metros de profundidad o utilizar botellas de cristal opacas y a su vez estuchar todos los productos.

Somos un equipo de trabajo, dedicado a comercializar suplementos dietéticos para llevar una vida sana. Todos nuestros productos han sido homologados por la CE.

 

EL SILICIO ORGÁNICO Y LA SALUD CARDIOVASCULAR.

Dos elementos críticos determinan la calidad de nuestras arterias: su flexibilidad y su luz. El silicio juega un papel fundamental en cuanto a la flexibilidad de las paredes arteriales que son de hecho, uno de los tejidos del cuerpo que presenta mayor concentración de silicio orgánico, siendo la aorta nuestro órgano más rico en silicio.

Su importancia.

1. Protege la pared arterial.

2. Disminuye los niveles de colesterol.

3. Reduce la hipertensión arterial.

Referencias

Personas reales. Resultados reales.

PROTECCIÓN DE LA PARED ARTERIAL

El silicio y la elasticidad arterial es el aspecto protector del silicio más ampliamente estudiado. Los vasos sanguíneos son ricos en silicio y la aorta es uno de los órganos del cuerpo humano que presenta mayores concentraciones de dicho elemento. El silicio determina la elasticidad de las arterias. De hecho, es el elemento clave para la conformación de las fibras elásticas no sólo en los vasos sanguíneos sino en todo el cuerpo: la piel, los ligamentos, los tendones, los cartílagos, etc., son ricos en silicio. Los estudios experimentales llevados a cabo desde los años 60 hasta nuestros días han demostrado sin lugar a dudas el papel constitutivo y protector del silicio sobre las fibras elásticas de las arterias. Dichos estudios descubrieron una serie de hechos de suma importancia para comprender la patología arterial: 1. El deterioro de las fibras elásticas de las arterias está determinado por la pérdida de silicio. 2. El nivel de silicio de las arterias decae con la edad: las arterias de los niños presentan 4 veces más silicio que las de personas de edad avanzada. 3. El proceso de la formación de las placas de colesterol corre paralelo con la pérdida de silicio: Las placas de colesterol indican carencia de silicio en las arterias. 4. La pérdida de silicio hace que las fibras elásticas se fragilicen y se fragmenten, favoreciendo su permeabilidad a los lípidos. 5. Este empobrecimiento de las fibras elásticas antecede a los depósitos de grasas y de calcio en las paredes arteriales. 6. A mayor pérdida de silicio más profunda es la calcificación de la placa de colesterol. 7. Una arteria enferma de ateroma tiene de 10 a 20 veces menos silicio que una arteria normal. La doctora Desmonty en 1988 realizó un estudio en 72 pacientes de más de 61 años, y constató que las arterias aquejadas de arteriosclerosis presentaban un nivel de silicio catorce veces inferiores a las sanas. En general las concentraciones de silicio en arterias jóvenes son mayores respecto a las viejas y esclerosadas. El nivel de silicio en relación a las arterias disminuye con los años y el estado de las mismas. El descenso fisiológico de la tasa de silicio en la edad va ligado a una pérdida de elasticidad vascular. Respecto a la prevención de la ateromatosis, el silicio actúa disminuyendo la permeabilidad de las paredes arteriales, aumentando la sustancia intercelular y el espesor de las fibras elásticas, y manteniendo un nivel elevado de actividad de las hidrolasas, enzimas capaces de transformar el colesterol esterificado en colesterol libre. Descrito esquemáticamente, el proceso de formación de las placas que obstruyen las arterias cursa por tres fases: 1. Daño de las paredes internas de las arterias causado por oxidación (radicales libres). 2. A causa del daño por oxidación las arterias se hacen más permeables y se posibilita el depósito de grasas en las áreas dañadas, al mismo tiempo se genera la formación de tejido cicatricial. 3. Depósito de calcio en las placas, lo cual lleva a su endurecimiento. El silicio protege a las paredes de las arterias en esos tres niveles. Los estudios clásicos al respecto son los de Loeper (citado por Pometan 1978). Loeper demostró que el silicio se concentra de manera especial en las paredes de los vasos sanguíneos y sobre todo de la aorta, y les confiere la elasticidad. Además comprobó que el contenido de silicio decae con el proceso de formación del ateroma. Loeper también observó que el silicio tiene un papel protector sobre la pared arterial. En estudios con conejos demostró que la formación de las placas de ateroma pasa de 80% en animales no tratados a sólo 25% en los animales tratados con silicio orgánico. Esta acción se debe al papel protector del silicio sobre la pared arterial. Equilibrio eléctrico, salud cardiovascular y silicio Debemos recordar aquí el hecho, muy conocido, pero poco tomado en cuenta en la medicina moderna, de que la vida celular es un fenómeno eléctrico. En efecto, la química a nivel biológico opera mediante las fuerzas de atracción-repulsión generadas por las cargas eléctricas de las diversas sustancias y fluidos del cuerpo. La salud cardiovascular no escapa a esta regla. Normalmente la pared arterial posee carga eléctrica negativa al igual que los elementos de la sangre (plaquetas, leucocitos, hematíes, etc.). De manera que por su carga eléctrica negativa se repelen (polos semejantes se repelen, polos opuestos se atraen). Sin embargo, la polución eléctrica típica de la vida moderna, (la falta de contacto directo con la tierra, contacto con fibras sintéticas, ordenadores y televisión, líneas de alta tensión, aparatos eléctricos, ingestión e inhalación de iones positivos en el humo del cigarro, en la polución, en enlatados y en numerosos medicamentos, etc.) genera sobrecarga de electricidad positiva contribuyendo a alterar el potencial eléctrico de las arterias, entre otros órganos. Al invertirse dicho potencial (pasando de negativo a positivo) se favorece la fijación de los elementos electronegativos de la sangre sobre las paredes arteriales. En verdad, numerosas enfermedades típicas de la civilización como el cáncer o la osteoporosis tienen que ver con esta polución electropositiva moderna. Para corregir este problema resulta muy eficaz el silicio orgánico: es un donador de iones que permite reestablecer el equilibrio bioeléctrico de todas las células del cuerpo.

ROL ANTIHIPERTENSIVO DEL SILICIO ORGÁNICO

El silicio orgánico contribuye a disminuir la hipertensión arterial: al restablecer la elasticidad de las arterias y equilibrar los valores bioeléctricos del sistema cardiovascular. Hace años que ya se empezó a estudiar el silicio orgánico en la hipertensión; fueron varios estudios en humanos los que mostraron que en el curso de 4 o 5 días la presión arterial se normalizaba. Numerosos estudios complementarios (Pometan 1978) han demostrado el efecto antihipertensivo del silicio orgánico.

IMPORTANCIA EN EL HUESO Y LOS CARTÍLAGOS

1. Imprescindible para la formación de colágeno. Activa la prolilhidroxilasa. 2. Imprescindible para la calcificación. 3. Necesario para la formación del hueso. 4. Necesario para la formación de los cartílagos. Presente en los glicosaminoglicanos. En 1972 se informó que el silicio es esencial para la formación del hueso. Procesos analíticos han demostrado que el silicio se combina con los glicosaminoglicanos de diferentes tipos de tejido conectivo y que está implicado junto con el fósforo en la fase orgánica de la calcificación. El silicio juega un papel en la asociación entre las macromoléculas fosfoproteinas-muco polisacáridos y el colágeno, y juega un papel importante en el inicio de la calcificación y la regulación del crecimiento o acumulación de cristales de calcio. En los últimos años se han descubierto un gran número de macromoléculas de la matriz extracelular que contienen glicosaminoglicanos y sacáridos. Algunas de estas macromoléculas proporcionan una unión entre las células y la matriz extracelular que posibilita a las células supervisar la composición y propiedades de la matriz y responder a sus posibles alteraciones cambiando su actividad sintética. El silicio es necesario para este intercambio de información y de esta manera afecta a la composición del cartílago y a la calcificación. En tejido óseo in Vitro se requiere silicio para una actividad máxima de la enzima prolilhidroxilasa (la prolilhidroxilasa es una enzima intracelular requerida para la síntesis y formación de los 20 tipos de colágeno conocidos. Trabaja dentro de la célula modificando las cadenas polipeptídicas para permitir formar estructuras de triple hélice. La prolilhidroxilasa forma la hidroxiprolina y permite conformar la triple hélice del colágeno y su carencia indica formación de fibrosis). Recientemente hemos encontrado evidencias que el silicio afecta a mediadores locales o circulantes del metabolismo óseo. Estos mediadores extraídos de los huesos estimulan la proliferación de células óseas, síntesis del colágeno y formación ósea. Basándonos en evidencia sustancial acumulada hasta la fecha, no hay duda de que la carencia de silicio afecta a la salud ósea. Ya que el silicio afecta a la composición del cartílago, incluyendo el cartílago articular, una insuficiente absorción de silicio puede llevar a problemas articulares como la osteoartritis.

IMPORTANCIA EN EL CEREBRO

Por otra parte el silicio se necesita para prevenir cambios perjudiciales en el cerebro, especialmente en condiciones de bajo aporte de calcio, alto aporte de aluminio y/o inadecuado funcionamiento de la tiroides. De esta manera la ingesta de silicio puede ser de importancia en algunos procesos de envejecimiento y de enfermedad que afectan al cerebro.

CONCLUSIÓN

El contenido del silicio en dietas humanas puede fácilmente ser más bajo de lo recomendable (alimentos de productos refinados y de origen animal). Los problemas en animales a causa de la privación del silicio empeoran en ciertas condiciones de falta de calcio, exceso de aluminio o nivel bajo de estrógenos. Como estos factores de empeoramiento son encontrados con mucha frecuencia en los seres humanos (como calcio dietético bajo, aluminio dietético alto y el estado bajo de estrógenos, menopausia), entonces no sorprende encontrar condiciones patológicas causadas por la privación del silicio. Así, el silicio se debe considerar un elemento químico importante para los seres humanos.

PAPEL ANTICOLESTEROL

El silicio orgánico contribuye a la salud cardiovascular al disminuir los niveles de colesterol y la hipertensión arterial. En estudios realizados por Pometan (1978) con animales y posteriormente corroborado en humanos, se ha observado que el silicio orgánico produce una reducción de los niveles de colesterol en la sangre, hígado y aorta. Mediante compresas sobre el hígado y toma oral se logran resultados muy positivos contra el colesterol: en un estudio con centenas de casos los niveles bajaron de 3,5 a 2 G/Lit. en 30 días. La mayoría de las personas que comienzan la suplementación con silicio orgánico suelen tardar relativamente poco tiempo en lograr una disminución del nivel de colesterol y los demás factores de riesgo en la sangre. Se reduce la velocidad con la que el hígado produce colesterol y otros factores de riesgo secundarios y, por tanto, reduce los niveles que estos factores de riesgo alcanzan en la sangre.

ESTUDIO REALIZADO POR LOS INVESTIGADORES FORREST NIELSEN Y CAROL SEABORN Y PUBLICADO EN EL NUTRITION TODAY

Forrest H. Nielsen: Doctor en bioquímica por la Universidad de Wisconsin. Pertenece desde 1970 al Centro de Investigación de la Nutrición del Departamento de Agricultura del gobierno de Estados Unidos como científico investigador. Se ha dedicado los últimos años a analizar el papel nutricional de varios oligoelementos en el organismo humano. RESUMEN: El silicio, ¿un elemento beneficioso para huesos, cerebro y vasos sanguíneos? Nutrition Today, Agosto de 1993 por Carol D. Seaborn y Forrest H. Nielsen Desde hace años hemos hecho investigaciones que indican que el silicio es esencial para formar o mantener huesos sanos y normales, cerebro y vasos sanguíneos sanos y su ausencia puede ser un motivo desencadenante de algunas enfermedades relacionadas con estos tejidos. Este elemento merece más atención por parte de la comunidad clínica y científica. Muchos estudios confirman el papel importante del silicio en prevenir enfermedades crónicas ligadas a la edad. Sorprendentemente estos informes han sido ignorados o considerados de menor importancia por los profesionales clínicos. Durante 20 años la batalla en devolver la importancia que se merece al silicio ha sido liderada por la Dra. Edith Carlisle. Recientemente decidí unirme a la lucha. Desde hace mucho tiempo se ha creído que el silicio era susceptible de mantener la salud en los humanos. Luis Pasteur predijo que el silicio se convertiría en un elemento químico con propiedades terapéuticas para muchos problemas relacionados con la salud. Desde hace tiempo se han registrado muchos éxitos terapéuticos en numerosas patologías, incluida la aterosclerosis, hipertensión, dermatitis, etc. con derivados orgánicos del silicio. El silicio tiene propiedades que hacen de él un posible elemento estructural o de enlace en los organismos vivos. 1. El silicio influye en la formación del hueso y de los cartílagos. 2. Influye en la salud cardiovascular 3. Influye en la salud de cerebro.

IMPORTANCIA EN EL SISTEMA CARDIOVASCULAR

1. Protección de la pared arterial 2. Prevención arteriosclerosis y enfermedades cardiovasculares 3. Acción hipotensora En 1974 Carlisle constató que un aporte insuficiente de este elemento puede contribuir a causar aterosclerosis e hipertensión, además de problemas óseos y al proceso de envejecimiento ya que los vasos sanguíneos contienen glicosaminoglicanos y colágeno, que se ven afectados por una insuficiente ingesta de silicio. No es sorprendente que el silicio haya sido relacionado con el mantenimiento de unos vasos sanguíneos sanos y en la prevención de la arteriosclerosis, aspecto este ya descrito en fecha tan temprana como 1911, confirmado desde 1965. Investigadores franceses han informado que el contenido de silicio en una aorta normal decrece con la edad y que la concentración de silicio en la pared arterial decrece con el desarrollo de la aterosclerosis. Estos cambios ocurren en la parte mucopolisacárida y en la elastina. En Finlandia se ha demostrado lo importante de un aporte de silicio en evitar la aparición de enfermedades cardiovasculares tras el estudio de la población y el tipo de agua que bebían (rica o no en silicio). En hipertensión crónica se han visto tasas bajas de silicio y menor tasa de fibras de colágeno en los vasos sanguíneos. El efecto benéfico del silicio en prevención del ateroma se produce al asegurar la integridad de las fibras elásticas y así la impermeabilidad de la pared arterial a la infiltración lipídica y al depósito de calcio.

ABSORCIÓN

La forma del silicio alimentario determina su idónea absorción y biodisponibilidad. En un estudio, los humanos absorbían solo el 1% de una dosis de un silicato mientras que de un compuesto de metilsilanotriol el 70% era absorbido. Incide en el hecho de que a pesar de que es fundamental para el ser humano, el problema es su absorción y biodisponibilidad: el envejecimiento y un nivel bajo de estrógenos disminuyen su absorción. El refinado de los alimentos disminuye su contenido en silicio. La mayor parte del silicio presente en alimentos no se asimila y que las fuentes de silicio son granos sin refinar con alto contenido en fibras, cereales y tubérculos.

 

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